Como la primera vez...
¡Qué bien se siente estrenar! Ese olor a "nuevo" es delicioso, cuando estrenamos ropa, zapatos o algo que anhelábamos mucho, quisiéramos que no les diera ni el aire, los cuidamos mucho, los limpiamos con sumo cuidado, los colocamos en su caja y ¿Por qué no? les damos un lugar especial, bien dice el dicho: jarrito nuevo ¿Dónde te pondré? jarrito viejo ¿Dónde te aventare? Así mismo pasa con las personas, cuando tenemos una nueva amistad, una nueva relación, al principio somos delicados, considerados, pero con el tiempo todo se vuelve monótono y se da por hecho que las personas permanezcan, ahí para cuando las necesitemos... Ante tal descuido las relaciones interpersonales tienden a desmoronarse y es que la falta de atención, los malos modos, dejan mucho que desear, obviamente comienza un ruptura, desilusión, tristeza, muchas veces no nos damos cuenta que hemos actuado mal o peor aún seguimos esperando a que las personas nos brinden atención, en el fondo siempre esperamos recipr...