Como la primera vez...
¡Qué bien se siente estrenar! Ese olor a "nuevo" es delicioso, cuando estrenamos ropa, zapatos o algo que anhelábamos mucho, quisiéramos que no les diera ni el aire, los cuidamos mucho, los limpiamos con sumo cuidado, los colocamos en su caja y ¿Por qué no? les damos un lugar especial, bien dice el dicho: jarrito nuevo ¿Dónde te pondré? jarrito viejo ¿Dónde te aventare?
Así mismo pasa con las personas, cuando tenemos una nueva amistad, una nueva relación, al principio somos delicados, considerados, pero con el tiempo todo se vuelve monótono y se da por hecho que las personas permanezcan, ahí para cuando las necesitemos... Ante tal descuido las relaciones interpersonales tienden a desmoronarse y es que la falta de atención, los malos modos, dejan mucho que desear, obviamente comienza un ruptura, desilusión, tristeza, muchas veces no nos damos cuenta que hemos actuado mal o peor aún seguimos esperando a que las personas nos brinden atención, en el fondo siempre esperamos reciprocidad, pero es difícil entenderlo, ya que la mayoría de nosotros crecimos con la idea de que a la gente se le quiere como es, o se le quiere por simplemente ser familia y no, no hay necesidad.
Pero volviendo al punto ¿Por qué será tan difícil ser reciproco? ¿Qué pasa, es muy difícil decir lo que se espera en una relación? ¿Por qué resulta difícil poner las cartas sobre la mesa? ¿Hasta dónde aguantar el desinterés?
No tengo respuestas y realmente me pregunto ¿soy buena hija, hermana, madre, esposa, amiga,? Yo en mi cabeza loca, creo que sí, pero seguramente alguien podrá decir que no soy la más comprensiva o maternal, porque generalmente yo no soy de apapachar, yo digo las cosas sin pensarlo mucho, porque las cosas son como son y no hay más, estoy consciente de que tengo trabajar en eso, pero a mi edad ya no hay cabida para ir esquivando las cosas, si algo no funciona, no funciona y ya, no hay más.
Y es que no puedo evitar ser como soy, intensa, de pies a cabeza, cuando amo, amo con todo lo que tengo, cuando odio, odio con odio jarocho y cuando estoy enojada... ni les cuento corto cabezas y que corra sangre. Quiero trabajar en mí, para que todo sea como esa primeras veces, con ilusión, con amor, con fe, esperanza, con emoción.
Hace tiempo escuche que "la confianza da asco" y no lo entendía del todo, pero cobra sentido cuando reflexiono en como uno se esmera las primeras veces, ya sea trabajo, cita, uno se esmera en su arreglo, en llegar puntual, en ser educado y cuando va pasando el tiempo, como que va dando igual, la ropa, el aseo personal, la fodongues, la impuntualidad, los malos modos, etc...
Qué bonito sería si conservamos esa motivación de disfrutar, gustar, complacer, pasarlo bien, obviamente todo en reciprocidad, la vida sería más llevadera, que lindo es ver a alguien y que te digan ¡Qué bien te ves hoy! Mira vi estos dulces y los compre para ti, porque sé que te gustan. Cuando te preguntan por algo que platicaste hace tiempo y se muestran interesados en saber ¿cómo te fue? Cuando recibes un mensaje o una llamada para preguntar ¿Llegaste bien? Yo quiero que muchas cosas permanezcan, como la primera vez ¿Y tú?
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| Mi papá, partiendo la rosca, como la 1ra vez que yo recuerdo. |
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| Los primeros rayos del sol, me siguen emocionando, como la 1ra vez que salí a correr muy temprano. |
YMatlalcuatziSánchez


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