Solamente yo.
Solamente yo.
En este caos llamado vida tuve que encontrar mi escape… Correr, comenzó por
salud física y termino convirtiéndose en terapia, es el lugar donde me refugio,
donde dejo de ser hija, hermana, esposa, madre, amiga y solo soy yo, yo y mi
alma.
Correr se convirtió en el lugar donde no hay tareas pendientes,
preocupaciones, opiniones ajenas, tareas por hacer, en donde no tengo que
servir ni complacer a nadie, es el momento en que me escucho a mí y a mi cuerpo,
ordeno mis pensamientos, priorizo mis cosas y soy solo yo.
Correr me ha dado más de lo que yo misma puedo creer, me ha enseñado a
aceptarme, amarme a mí misma, a reconocer que soy suficiente, he aprendido lo
fuerte que soy, que detrás del miedo hay un mundo de posibilidades infinitas y
que la vida es aquí, es ahora, que el tiempo no vuelve y que hay que disfrutar
plenamente cada cosa, las alegrías, tristezas, que por donde pasemos tenemos la
obligación de hacer bien, para que después no haya remordimientos,
para poder irnos sin mirar atrás.
La primera vez que me inscribí a una carrera me avente como el Borras como
se dice en México, sin entrenador, sin ejercicios específicos, como Dios me dio
a entender, mis objetivos eras tres: terminar la carrera, no ser la última en
llegar a la meta y que no me llevara la barredora, rendirme no era opción.
La felicidad que me provoco terminar esa primera carrera no la puedo
comparar con nada, he tenido momentos
felices, emocionantes, plenos, como cuando me case hace ya casi19 años, cuando me convertí
en madre de tres increíbles niños, mi familia es un regalo de la vida pero es
una felicidad totalmente diferente, cruzar por 1ra vez una meta de una carrera,
fue tan intenso que creí que me explotaría el corazón de felicidad, solo
quienes lo han vivido podrán entenderlo, me sentí poderosa, invencible, me la
creí completamente y fue como pude decir
en voz alta soy corredora.
Ha sido increíble ver que los limites solo estaban en mi cabeza, correr me
ha cambiado la vida, soy una persona nueva y no soy la más veloz, ni tengo el
cuerpo más atlético, pero sé que solo necesito unos tenis y estoy lista para pasar
tiempo de calidad conmigo misma.
No niego que me encanta la locura de vivir una carrera, todo comienza desde la inscripción, ir por mi camiseta y mi dorsal, la semana previa a mi carrera mi time line de WhatsApp, solo es preparación mental, positivismo, la noche previa elegir mi ropa, mis tenis, poner mi cangurera, poner el número a mi playera... La verdad es que no puedo dormir, me despierto casi cada hora, me da pendiente quedarme dormida y que se me haga tarde, llegar a la línea de salida, ver a los demás corredores, unos contentos, otros concertados, es fácil reconocer a los primerizos, los grupos de runners animándose unos a otros, afinando los relojes y los teléfonos para cronometrar los tiempos, emoción total...
En enero todo comienza de cero, después de unas vacaciones mentales, un grupo de runners llamado Balam, convocaron a una carrera de 5km, seguí con una de 10km en el recién inaugurada calzada flotante, en Chapultepec, ya tengo mi inscripción para la carrera Bonafont. Estoy emocionada por todo lo que se viene.
![]() |
| Con amigos, todo, siempre es más fácil. Gracias. |
¿Qué te emociona? ¿En que estas trabajando? ¿Por qué sueño estas luchando? ¿Qué pasará, qué misterio habrá...?
Recuerda que los sueños se trazan, se trabajan, se luchan y se disfrutan. ¡¡¡Mucha suerte!!!
Yazmin Matlalcuatzi Sánchez.
P.D. Si quieres llegar rápido ve solo, si quieres llegar lejos, hazlo en equipo.

Comentarios
Publicar un comentario